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09 de Marzo de 2015
Asamblea de Arranque 2015
Crónica: se realizó el día 28/02/15 en el Campus de Santa Teresita
Asamblea de  Arranque 2015

Crónica: se realizó el día 28/02/15 en el Campus de Santa Teresita

Teniendo como objetivos:

  • Mirar los modelos de Parroquia que hay en la Iglesia…

  • En cual estamos nosotros, en cual queremos estar…

  • Pensando en una Parroquia más “presente”

Se realizo la Asamblea, convocada y presidida por el Padre Daniel, con la presencia de numerosos laicos, en una jornada que se inicio con el rezo de la Oración de Laudes y se enmarco en cuatro momentos:

 

El 1er Momento: CONTEMPLAR

Se escucho el mensaje del Papa a la Iglesia Latinoamericana y el Caribe, en Río de Janeiro, Brasil, en el último día de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Río 2013.

En un contexto de oración y vivencia de fe, surge el deseo de un nuevo Pentecostés para la Iglesia y el compromiso de la Misión Continental. Aparecida no termina con un Documento sino que se prolonga en la Misión Continental que se proyecta en dos dimensiones: programática y paradigmática.

La misión programática, como su nombre lo indica, consiste en la realización de actos de índole misionera. La misión paradigmática, en cambio, implica poner en clave misionera la actividad habitual de las Iglesias particulares. Evidentemente aquí se da, como consecuencia, toda una dinámica de reforma de las estructuras eclesiales. El "cambio de estructuras" que ya quedaron caducas a nuevas) no es fruto de un estudio de organización de la planta funcional eclesiástica, de lo cual resultaría una reorganización estática, sino que es consecuencia de la dinámica de la misión.

Lo que hace caer las estructuras caducas, lo que lleva a cambiar los corazones de los cristianos, es precisamente la misionariedad.

 

La Misión Continental, sea programática, sea paradigmática, exige generar la conciencia de una Iglesia que se organiza para servir a todos los bautizados y hombres de buena voluntad. El discípulo de Cristo no es una persona aislada en una espiritualidad intimista, sino una persona en comunidad, para darse a los demás.

El Papa Francisco nos señala solamente dos de los desafíos vigentes de la misionariedad: la renovación interna de la Iglesia y el diálogo con el mundo actual.

Aparecida ha propuesto como necesaria la Conversión Pastoral. Esta conversión implica creer en la Buena Nueva, creer en Jesucristo portador del Reino de Dios, en su irrupción en el mundo, en su presencia victoriosa sobre el mal; creer en la asistencia y conducción del Espíritu Santo; creer en la Iglesia, Cuerpo de Cristo y prolongadora del dinamismo de la Encarnación.

 

La Conversión Pastoral atañe principalmente a las actitudes y a una reforma de vida. Un cambio de actitudes necesariamente es dinámico: "entra en proceso" y sólo se lo puede contener acompañándolo y discerniendo. Es importante tener siempre presente que la brújula, para no perderse en este camino, es la de la identidad católica concebida como pertenencia eclesial.

 

Hace bien recordar las palabras del Concilio Vaticano II: Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo (cf. GS, 1)

 

Nos señala algunas pautas eclesiológicas, el discipulado-misionero que Aparecida propuso a las Iglesias de América Latina y El Caribe es el camino que Dios quiere para este "hoy". El "hoy" es lo más parecido a la eternidad; más aún: el "hoy" es chispa de eternidad. En el "hoy" se juega la vida eterna.

El discipulado misionero es vocación: llamado e invitación. Se da en un "hoy" pero "en tensión". No existe el discipulado misionero estático. No admite la autorreferencialidad: o se refiere a Jesucristo o se refiere al pueblo a quien se debe anunciar. La posición del discípulo misionero no es una posición de centro sino de periferias: vive tensionado hacia las periferias… incluso las de la eternidad en el encuentro con Jesucristo. En el anuncio evangélico, hablar de "periferias existenciales" des-centra, y habitualmente tenemos miedo a salir del centro. El discípulo-misionero es un des-centrado: el centro es Jesucristo, que convoca y envía. El discípulo es enviado a las periferias existenciales.

La Iglesia es institución pero cuando se erige en "centro" se funcionaliza y poco a poco se transforma en una ONG. Entonces, la Iglesia pretende tener luz propia y deja de ser ese "misterium lunae" del que nos hablaban los Santos Padres. Se vuelve cada vez más autorreferencial y se debilita su necesidad de ser misionera. De "Institución" se transforma en "Obra". Deja de ser Esposa para terminar siendo Administradora; de Servidora se transforma en "Controladora". Aparecida quiere una Iglesia Esposa, Madre, Servidora, facilitadora de la fe y no controladora de la fe.

En Aparecida se dan de manera relevante dos categorías pastorales que surgen de la misma originalidad del Evangelio y también pueden servirnos de pauta para evaluar el modo como vivimos eclesialmente el discipulado misionero: la cercanía y el encuentro.

 

El 2do Momento: VER

Se trabajo por grupos diversas preguntas, algunas fueron:

¿Procuramos que nuestro trabajo en la Parroquia sea más pastoral que meramente administrativo?

¿ Para quién estamos llevando adelante la pastoral de nuestra Parroquia?

¿Superamos la tentación de atender de manera reactiva los complejos problemas que surgen?

¿Somos conscientes de la responsabilidad que tenemos todos de replantear las actitudes pastorales y el funcionamiento de las estructuras eclesiales, buscando el bien de los fieles y de la sociedad?

¿Ofrecemos la Palabra de Dios y los Sacramentos con la clara conciencia y convicción de que el Espíritu se manifiesta en ellos?

¿Recurrimos con frecuencia al ejercicio del discernimiento pastoral en nuestra Parroquia?

¿Estamos siempre abiertos para dejarnos interpelar en la búsqueda del bien de la Iglesia y su Misión en el mundo?

Posteriormente se realizo Plenario, con numerosas y enriquecedoras evaluaciones, surgiendo diversas propuestas.

 

Compartimos el almuerzo, tiempo en el que nuestros Hermanos Sinodales, transmitieron información sobre el trabajo realizado y lo proyectado para el presente año. Recibimos, por parte de ellos, invitación a sumarnos en el estudio y aporte de opiniones. Se convocó a participar de los grupos de estudios.

 

El 3er Momento: JUZGAR

Por medio de powerpoint, presentados por integrantes del Grupo Misionero, se trabajaron los temas: Ciudades invisibles:

Existen en esta realidad urbana “ciudades invisibles” o “ciudades culturas – religiosas invisibles” que viven una “religión urbana”, y que son verdaderas “ofertas de sentido”. Ellas tienen sus símbolos, lenguajes y ritos propios que necesitamos conocer y someter a un serio discernimiento para descubrir las “Semillas del Verbo”.

Algunas “ciudades invisibles” se podrían llegar a llamar: la ciudad cristiana, la ciudad de la religiosidad popular, la ciudad de los creyentes sin Iglesia, la ciudad de la religión del cuerpo, la ciudad de la religión secular, la ciudad de la religión de las sensaciones, la ciudad de los getos….Esta diversidad, ayuda a ver la realidad como desafío.

 

Modelos Pastorales.

La Pastoral es el modo concreto y práctico, que la Iglesia dispone y ofrece, para llevar adelante la Nueva Evangelización, los “modos” o “formas” pastorales son los siguientes:

Parroquial – Eucarístico, Popular-Bautismal, Samaritano – Caritativo, Social – Ciudadano, Creyente – Provocador.

Debemos hablar de un pasaje pastoral con características pascuales, es decir, tratando de hacer un serio discernimiento que nos ayude a abandonar aquellas estructuras caducas, esas formas pesadas de organización que nos atan, nos detienen y quitan creatividad pastoral, para pasar a otras formas y estrategias de evangelización que comuniquen la Buena Noticia, la Vida de Jesucristo para nuestro pueblo, con más desenvoltura, atrevimiento, frescura, maestría y simplicidad.

Además, debemos hacer un claro discernimiento sobre cuánto y de qué modo pueden adherir y colaborar en este modelo: los carismas propios de las congregaciones religiosas, los movimientos, los grupos e instituciones particulares.

 

Organismos Parroquiales

Para poder encauzar el discernimiento pastoral y la planificación, la Parroquia cuenta con estructuras de participación y diálogo donde vivir efectivamente la corresponsabilidad.

 

  • Asamblea Parroquial: aquí se invita a todo el pueblo de Dios en orden a una mayor participación de los fieles laicos, para que aporten sus inquietudes y así crecer en la comunión y en la misión. Se busca dialogar, pero sobre todo escuchar, comunicar y fundamentalmente CELEBRAR como familia la fe común.

 

  • El Consejo Parroquial de Pastoral: donde el Párroco con un grupo de laicos, no muy numeroso, piensa la Parroquia desde su totalidad. Aquí lo que el Párroco pide es que los laicos le aconsejen y sean responsables con él de la pastoral parroquial. Se busca PENSAR juntos objetivos y acciones necesarias.

Es un organismo:

  1. Permanente: compuesto por miembros estables, nombrados por un plazo determinado, que se renuevan periódicamente.

  2. Representativo: de toda la comunidad parroquial, de cada uno de los grupos y movimientos, y de los diversos sectores sociológicos que la integran.

  3. Consultivo: no legisla ni dicta normas pastorales.

  4. Servidor: de la comunidad y de la comunión eclesial en el ámbito parroquial y en relación al decanato y la diócesis. Este servicio lo cumple animado la mística comunitaria y misionera de la parroquia, observando constantemente la realidad parroquial, reflexionando sobre las respuestas pastorales que se deben ir dando a los desafíos que se presentan, evaluando la marcha de la comunidad parroquial.

  • Junta Parroquial o Coordinadora: donde el Párroco junto con representantes de todas las instituciones parroquiales, dialogan comunicándose las distintas tareas de los grupos, para que todos las conozcan en orden a la unidad, y se distribuyen y deciden tareas para ejecutar las acciones pastorales en orden a los objetivos deseados. Aquí se busca COMUNIAR y EJECUTAR las acciones pastorales.

 

El 4to Momento: ACTUAR

Como fruto del trabajo realizado, se vio necesaria la conformación de un Consejo Parroquial de Pastoral, como organismo para pensar la acción pastoral. Se realizo la consulta entre los presentes (cada uno escribió tres nombres en una hoja- anónimo), quedando conformado el Consejo por:

Presidente: P. Daniel Ponce, y los miembros laicos: Pablo de Río, Celia Pressel, Roxana Cabrera, Hugo Bertozzi y Fabián González.

Agradecemos la entrega y disponibilidad de Olga Herrlein en estos 10 últimos años por su cooperación en la organización pastoral de la parroquia junto a los distintos párrocos que han pasado por nuestra comunidad.

QUERIDA COMUNIDAD, GRACIAS POR LA PRESENCIA, PARTICIPACIÓN, LOS APORTE Y EL COMPROMISO! “A callejear la fe...!”

 

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